jueves, febrero 14, 2013

LA ECONOMIA Y LA REVOLUCION CIUDADANA

A inicios del 2013

La economía ecuatoriana se ha visto influenciada en los últimos años por factores internos y externos, que han determinado un profundo cambio en sus propias estructuras. La repulsión manifiesta de Correa al neo liberalismo y el acomodo con firmeza y vitalidad, a la expansión del ciclo económico (presente en América Latina), vuelcan una historia de inestabilidad casi endémica en lo político, social y económico del Ecuador, hacia una modernidad que obnubila a las masas, que ven correr dinero hacia su propio bienestar.

Cuando la pobreza ha disminuido de 36,74% en el 2007 a 27,31% en el 2012 y cuando la desocupación ha caído del 9,78% al 5,04% en los últimos 5 años, se nota que la liquidez generada por las arcas fiscales, ha dado un respiro a quienes han vivido olvidados por la demagogia de una política tradicional, elitista, deshonesta, asesorada por economistas aupados por organismos como el FMI y el BM.

Un presupuesto público que ha crecido piramidalmente por los precios de las materias primas, entre ellas el petróleo y por la recaudación fiscal, ha hecho más ricos a los ricos con el dinero fácil de la contratación pública; ha generado una nueva clase media que se expande y ocupa las ciudades con carros último modelo; ha cobijado a los más pobres que reciben subsidios para vivienda, salud y educación.

Por el contrario, se respira también un evidente rencor, en contra de empresarios ajenos a sus políticas de redención y en su constante confrontación, Correa y su discurso, han generado una peligrosa polarización que divide al país.

La estabilidad del régimen en los siguientes 5 años de gobierno, dependerá en alto grado de factores ajenos al manejo interno del poder. Si los dólares no ingresan con igual facilidad, el modelo terminará con aquellas partes buenas de la actual “revolución”.

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