viernes, diciembre 12, 2008

EL FIN DE LA HISTERIA

EL DOLAR EN TIEMPO DE CRISIS


Después de varias semanas de una crisis visible, expertos de antagónicas tendencias políticas, concuerdan en afirmar que asistimos al fin de la era del capitalismo y el ingreso en una nueva etapa de mayor regulación y participación de los organismos de control. George Soros, el más conocido, pero no el más grande especulador, sostiene que el patrón monetario DÓLAR, ha llegado a su ocaso por efecto de la última crisis toxica, de una bolsa infectada por el “riesgo inmobiliario”.

Quintacolumnistas interesados, difunden videos que anuncian el cataclismo financiero, con el cambio del Dólar por el Amero (http://halturnershow.blogspot.com/). Gerentes de la banca central del G20 en Sao Paulo, divulgan la tibia declaración de que es necesaria una "posición común", sobre la reforma del sistema financiero mundial. Anal-listas repiten y confunden literalmente lo que escuchan. Cientos de ilusos interpretan lo que dicen que saben.

Días y semanas después, la cacareada “depresión” no se hace presente y como que parece que el enfriamiento es hecho a propósito, o forma parte de un desenlace medido con mucha anterioridad. No hay un solo banquero preso y para colmo, hasta el dólar que antes se depreciaba hoy se revalúa, para contento de europeos, japoneses y hasta chinos.


¿ES LA CRISIS INMOBILIARIA UNA CRISIS DEL CAPITALISMO?

La burbuja de los precios de los inmuebles, inflada a medida que se requería inyectar una mayor cantidad de recursos sobrantes en exceso en el sistema financiero norteamericano, a más de su falta de capacidad para resistir en el tiempo, con iguales índices de crecimiento, asustó a quienes sabían de antemano, que el día cero debería llegar algún momento.

Casas que hace 9 años valían US 200,000 llegaron a valer a fines del año pasado, tres y hasta cuatro veces su valor real. Standar & Poor´s en sus datos recopilados en cada uno de los estados que conforman la unión norteamericana, trae varios ejemplos: el “Composite Index-10 para enero de 1987 era de 62.82 mientras que el mismo para diciembre del 2007 era de 209.75 o sea TRES CIENTOS TREINTA Y SIETE POR CIENTO de incremento.

Ese mismo índice de 209.75 cae a los pocos meses, en agosto del 2008 a 176.60, o sea un 15.86% y tiene una tendencia que por lo menos significa que la tasa de crecimiento existente en ejercicios económicos anteriores, no podrá soportar en el futuro, un crecimiento que haga atractivo endeudarse, aún con intereses que siguen cada vez disminuyendo.

La desaceleración inmobiliaria, el agotamiento de una demanda hasta ahora insatisfecha y como consecuencia la falta de nichos que absorban los excedentes de recursos financieros que muevan la ruleta del sistema, trajo como resultado una percepción de los agentes económicos, del des inflamiento de la burbuja.

Datos relativos a una contracción del PIB en los dos últimos años, también impacientó a quienes habían soñado en una tendencia a la alza que pararía mucho después.

La “tómbola financiera” para poder operar eficientemente, requiere de nuevos aportantes que se multipliquen en forma geométrica, de tal manera que los flujos de los pagos por las hipotecas, por los seguros de riesgo, por los derivados del sistema, permitan que funcione la “fórmula de Fisher”, aquella teoría cuantitativa del dinero (MV=PT) que descifraba las correlaciones de las tasas de interés, la demanda, la capacidad de los bancos para producir dinero. La VELOCIDAD de crear dinero bancario era la variable indispensable en un modelo altamente especulativo.

Contracción en uno de los cuatro pilares que sostienen la economía norteamericana, traen repercusiones a los demás sectores de la economía, pero ello no significa que una crisis inmobiliaria como la que presenciamos, vaya más allá del desequilibrio inicial, del cual algunos dicen se puede sacar provecho.

En efecto, la crisis inmobiliaria, prevista con antelación por quienes siguen de cerca los ciclos económicos, tenía a mí entender, respuestas en distintos escenarios.

La ya anunciada crisis, visible desde inicios del año pasado, y prevista desde comienzos de esta década, no pasa de ser una manifestación de una crisis sectorial sobre la cual el aparato estatal norteamericano que monitorea cada variable, tenía ya establecido el siguiente paso, de tal manera que la economía más poderosa del mundo, gane ante un imprevisto “previsto”, el que aparece como un profundo desequilibrio del sistema capitalista, y que no pasa por ahora, de ser una arma para extraer los recursos de otros y usar sus excedentes, dando el combustible que necesita una economía que precisa estar en constante movimiento.


LA TOMBOLA FINANCIERA

Para hacer del sector inmobiliario una de las cuatro locomotoras que arrastre el desarrollo norteamericano, necesitaban hacer atractiva a un variable siempre deficitaria y a más de la plusvalía ya referida que crecía a propósito más allá de las expectativas, había que acompañarle con un sector financiero poderoso, imaginativo, creador de nuevas oportunidades.

La Reserva Federal al mando del legendario Alan Greenspan, escolta al sector inmobiliario con una medida indispensable para hacerlo más atractivo: las tasas de interés bajan en un periodo de 10 años, del 6,5% al 1%

El corte de las tasas no era una traba para los márgenes de utilidad del sistema financiero. Por economías de escala se compensaba en parte esa deficiencia y por la creación de los derivados financieros que mejoraban aquellos “márgenes de intermediación” que nunca habían desaparecido (como aquellos obtenidos al depositar los valores de los préstamos y los cobrados por el manejo de esas cuentas).

La desaceleración de la demanda de créditos hipotecarios con deudores con perfiles de riesgo muy bajo, generó el invento de la ingeniería financiera con las “hipotecas sub-prime”, aquellas con mayor riesgo de pago, podían mantener esas economías de escala y la VELOCIDAD de creación de dinero bancario. Esto obligó al mismo sector a definir nuevos elementos que garanticen las operaciones, dejen libres los márgenes de solvencia bancarios e incentiven la absorción de capitales, ante esa desaceleración de la demanda buena de hipotecas.

La “securitización” de paquetes de hipotecas buenas y malas, denominados MBS (Mortgage Backed Securities), hizo que se monte junto a los mismos bancos, los fideicomisos llamados “conduits”, dejando libre sus estados de situación financiera y no sujetos a la observación por contravenir las “Normas de Basilea”, que confrontan entre otros, al patrimonio con el activo y al capital con el pasivo.

Para escapar de aquellas normas y sobre todo del control de la Reserva Federal (hecha además para apoyar esa ingeniería financiera), los “trust” o “conduits” se apuntalan de un nuevo elemento ajeno al control de la FED: la denominada banca de inversión, con capacidad para colocar los papeles, más tarde llamados “tóxicos” y absorber recursos frescos de los fondos de inversión, de la banca extranjera poseedora del excedente de dólares norteamericanos, de las financieras, de las compañías de seguros, de cualquier persona natural o jurídica en general, estén en la China, en Suiza o Japón.

Así en la escalera especulativa, los márgenes de rentabilidad se hacían de un tamaño tan colosal, que hicieron incluso que las mismas aseguradoras inventen un engranaje más dentro de la tómbola financiera. Así se crean los CDS (Credit Default Swaps) para ser vendidos en un mercado que asumía el riesgo de pago, incluso de instrumentos “colateralizados” ya por la propia banca.

El colmo de aquellos “magos” financieros fue el invento de los Synthetic CDO para colocarlos en mercados que solo buscaban rendimientos superiores al 100% anual y que creían que la burbuja seguiría creciendo sin importar, que las tendencias cíclicas daban muestras de un sensible recalentamiento del sector.

El adorno que hacía creíble al mercado de valores, era la confianza en las agencias especializadas en la calificación crediticia. Los “ratings” amañados eran la mejor carta de presentación para los especuladores que buscaban un mayor rendimiento a sus inversiones, mientras atrás de ellos estaban planificadores, políticos, economistas, banqueros, inversionistas que sabían de antemano que el “gran casino” había ido más allá de sus propias expectativas, pero no importaba. La ambición y el poder eran más fuertes que cualquier concepto de lógica y equidad.

Warren Buffet (1930) el hombre más rico del mundo, desde hace 10 años decidió no invertir en los “punto com”, ni en los papeles hoy denominados “tóxicos”, producto de un sector que había creado una burbuja próxima a estallar. Hoy cuando han caído a límites reducidos, comienza a comprar con desesperación.

Pero la “tómbola financiera” a más de financiar su sector de la construcción, permitió colocar los inmensos flujos de dinero captados en los dos últimos años, conforme se explica más adelante.

LA FORMULA MAGICA DEL CAPITALISMO FINANCIERO

A partir de una excelencia en la recopilación de datos por parte de varias agencias públicas y privadas incluyendo a las universidades y con el objeto primordial de pronosticar el comportamiento del desarrollo económico y social de los EEUU, con un grado razonable de seguridad, los economistas de ese país, han logrado formular modelos econométricos teóricos que operan en diferentes escenarios, usando como variables los principales elementos que viabilizan la economía de un país con la fortaleza de la información, control y la disciplina.

Por sobre todas esas variables una economía con un grado de orden como la norteamericana, ha logrado dominar aquellos instrumentos indispensables para el manejo de la macro economía: el mercado de capitales con sus bolsas de valores, los precios de sus derivados, los commodities, las tasas de interés, el dólar y sobre todo, los flujos de capital desde y hacia esos mercados.

EL DÓLAR

Hace mucho tiempo, el respaldo del oro para las reservas monetarias internacionales se selló en un hotel cercano a la ciudad de Washington, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, en donde los representantes de los países vencedores se comprometieron a usar el oro como patrón monetario y lo que es más, se suscribió el tratado denominado de “BRETTON WOODS”, en donde los EEUU garantizaron entregar una onza de oro, por cada 35 dólares.

El 15 de agosto de 1.971 el Presidente Richard Nixon, de un solo tajo anuló el compromiso suscrito e impuso al mundo el nuevo “patrón monetario” el dólar norteamericano.

Desde esa fecha, el dólar invadió a todos los continentes y se afianzó sirviendo de escudo a los “dueños” del cartel del petróleo, cuando en el año de 1973 comienza el incremento de los precios del crudo. Miles de millones de dólares salen al mercado para hacer frente a esa escalada de precio y a ese flujo incontenible de monedas sin respaldo se le conoce como “petro dólares”.

Para evitar el regreso de billetes sin respaldo que distorsionen su economía, en 1974 los EEUU llegan a un acuerdo con la monarquía de Arabia Saudita, el principal exportador de petróleo. A cambio de su seguridad, ésta se comprometió a celebrar todas sus transacciones internacionales en la moneda norteamericana. Irak es atacado cuando en el año 2000 intenta cambiar sus exportaciones en dólares a euros.

Ya en este nuevo siglo, la FED ha logrado que los bancos centrales de China y Japón acumulen casi un trillón de dólares (billones norteamericanos = un millón de millones) en títulos del tesoro norteamericano en sus reservas y lo mejor de todo, ha obtenido que los bancos centrales de otros países del mundo, miembros obligatorios del FMI, mantengan alrededor de otro billón trescientos mil millones en dólares, extrayendo así, los inmensos superávits comerciales de otros países hoy transformados en bonos del tesoro norteamericano.

El dólar colocado en todas las reservas monetarias, incluso en la rusa, ha servido de flotador para la economía estadounidense, llegando a extraer inmensos recursos de los demás países, a través de su permanente devaluación. Este hecho en los últimos 7 años, ha significado en términos reales la exacción de las reservas internacionales de los demás países, en un porcentaje cercano al 84% (por la pérdida de poder adquisitivo).

Dicho de otra manera, los EEUU han puesto al mundo a pagar su monumental déficit. Pero la ventaja de mantener al dólar como moneda oficial de todas las transacciones internacionales de bienes y servicios no queda allí. Su permanente devaluación, le ha permitido hacer más competitivas sus exportaciones y el haber trabajado paralelamente con las tasas bajas de interés, le ha servido para atraer capitales al propio sector inmobiliario, hoy en una lógica caída por las razones expuestas con anterioridad.

Con ese sombrío horizonte, sin considerar siquiera la “teoría del desacople”, muchos países ya han corrido simulaciones macro para establecer los impactos en sus economías y para hacer frente con mayor fortaleza su posible disminución de exportaciones a los Estados Unidos, de una contracción de la demanda en general, de una pérdida de valor del Dólar frente a otras monedas, de una drástica reducción de las remesas de sus emigrantes.

Mientras tanto los EE.UU. asignan inicialmente US 700.000 millones de dólares para el rescate del sistema financiero, esto es CINCO VECES LO FIJADO COMO APORTE EN 15 AÑOS, en la ONU POR LOS PAISES MAS PODEROSOS DE LA TIERRA, en los OBJETIVOS DEL MILENIO PARA ERRADICAR LA POBREZA.

Obama aparentemente contará con US 400.000 millones adicionales y al inicio de su gobierno.


EL DÓLAR SEGIRA SIENDO LA UNIDAD DE CAMBIO Y DE VALOR

El dólar cumple perfectamente con las tres funciones del dinero: como unidad de valor, como unidad de cambio y sobre todo, como depósito de valor y su verdadera significación está representada en la casi obligatoriedad de su uso mundial, por cumplir con todas y cada una de estas funciones.

Así la “teoría del desacople” no está “ad portas” y se prevé un período adicional de su reinado, en virtud de la altísima imposibilidad de romper una estructura creada de manera encadenada a la supervivencia misma, no del sistema, sino de las propias naciones. Las razones son claras y digo, hasta contundentes:

1.- Con excepción de la Unión Europea que en sus transacciones internacionales opera con el euro; el 80 % de ese comercio se hace en dólares, cumpliendo así la función de valor de cambio;

2.- El dólar a más de cumplir con su valor de cambio, cumple con la función de “depósito de valor”, cuando más del 70 % de las reservas monetarias mundiales son en esa moneda. El sistema financiero, incluso el europeo, cuenta con dólares para efecto de sus transacciones en depósitos, cumpliendo la función de “medio internacional de pago”. Las reservas en países como China y muchos del mundo desarrollado, cuentan con activos corrientes expresados en bonos de la reserva norteamericana en dólares, con la promesa de pago a su vencimiento de hasta CINCUENTA AÑOS.

3.- El mundo especulativo con cientos de paraísos fiscales, opera cuantiosos valores en dólares, moneda que ha servido como apalancador del comercio, de la inversión extranjera, DEL BLANQUEO DE CAPITALES; del pago de patentes, marcas, regalías; de la toma de ganancias al margen de los regímenes tributarios. Se calcula que el dinero especulativo (en dólares), quintuplica las reservas contables de cada una de las naciones;

4.- Paradójicamente el refugio para los países en esta época de crisis ha sido el dólar. Las caídas de las bolsas de valores han estado aparejadas de una vertiginosa subida de la demanda de bonos emitidos por la Reserva Federal norteamericana. EEUU se mantiene así, como el mayor deudor en dólares del mundo, con un pasivo de alrededor de US 50 billones que equivalen al PIB de todas y cada una de las naciones del mundo.

5.- Las bolsas de valores NYSE, de metales, de granos, etc. tienen operaciones con papeles que representan esas transacciones de presentes y futuros, que superan según Wall Street, fácilmente los US 20 billones de dólares. Ese colosal volumen de obligaciones se encuentra repartido en cada rincón del mundo. Bancos centrales, gobiernos, inversionistas privados y públicos, cuentan con una porción de esos dólares.

¿Desaparecerá así de improviso el dólar?

¡Sobran comentarios en el tema!


EL DÓLAR Y SU FUTURO EN EL ECUADOR

Cuando es evidente que la crisis está presente, sin que esta pueda ser calificada en “strictu sensu” como DEPRESION, es tranquilizante saber que hay de hecho una mayor velocidad de respuesta de la economía, en consecuencia al desarrollo de las comunicaciones, a la existencia de bases de datos que se acumulan al instante desde miles de sitios de carga, a los modelos matemáticos dentro de los laberintos de la informática y la telemática, a la organización de una economía que planifica, prevé y dirige.

Lo maravilloso del modelo norteamericano es que a pesar de ser la meca del libre mercado, el estado tiene la capacidad absoluta de influir sobre todas y cada una de sus variables económicas, lo que no sucede en nuestras economías. Paradójicamente aquí se llama “filo comunistas” a quienes de una u otra manera, pretenden asignar al Estado cualquier función de control o dirección.

Pero aún así, a pesar que sabemos que no se cumplirán los tremendistas vaticinios de quienes creen que el capitalismo se acaba (esos si candorosos izquierdistas), debemos fijar una estrategia que nos permita con prontitud y eficiencia, afrontar problemas contractivos que están próximos a llegar.

Siendo el signo extranjero DÓLAR nuestra moneda de libre y única circulación y ante una desaceleración de la economía de nuestro principal socio comercial, los EEUU. es vital mirar alrededor de las divisas que nos entran y aquellas que salen. La fotografía se plasma en el estado de pérdidas y ganancias de nuestro sector externo. La Balanza de Pagos es el nombre dado en cuentas nacionales a esa relación de ingresos y egresos por el movimiento de nuestro comercio internacional, por las relaciones de la inversión extranjera y el crédito externo, por los servicios prestados y recibidos, entre otros.

Una serie de no menos 5 años debe ser proyectada en tres distintos escenarios (optimista, pesimista y de tendencia o neutro).


QUE NOS DICE ESA BALANZA

La balanza de pagos ecuatoriana tiene desde ya tres problemas estructurales graves por sus saldos negativos en sus balanzas: a) comercial; b) de capitales y; c) de servicios

A septiembre pasado entre nuestras exportaciones e importaciones, acumulamos la voluminosa cifra de US 5.226 millones de dólares de déficit y se estima que esta balanza comercial no petrolera (excluye las exportaciones de crudo), llegará a sobrepasar los US 6.000 millones a diciembre del 2008 de DEFICIT.

Un hecho resaltable y que nos sirve para el análisis en este punto es que con los Estados Unidos, nuestro principal socio comercial, mantenemos un superávit permanente.

En lo demás, al segundo trimestre del 2008 teníamos US733 millones de dólares de déficit en la balanza de servicios y US 906 millones de dólares de déficit en la balanza de capitales.

Es evidente que en el siguiente ejercicio económico tendremos obligatoriamente una reducción en las remesas de los migrantes (US3.245 millones en el 2007), por efecto de la revalorización del dólar respecto al euro! y la desaceleración en EEUU, España y otros destinos de nuestros trabajadores. Enfrentamos la perspectiva de un decaimiento de nuestras exportaciones (US 15.266 hasta septiembre pasado) por la caída de los precios del petróleo y por supuesto, el ingreso de capitales seguirá igual suerte. Así el Ecuador iniciará en los próximos días el nuevo año, con precios de su principal producto de exportación, el petróleo, en niveles que no cubren el costo de producción y lo que es más, esos precios no aparentan tener una recuperación cercano siquiera a lo que en forma inicial el gobierno había presupuestado en su proforma para el 2009.

Así, nuestra matriz imaginaria nos dice que es indispensable hacer un ejercicio que nos permita visualizar los sectores en donde podemos disminuir la salida de divisas y por supuesto, en donde podemos mejorar el ingreso de las mismas.


COROLARIO A LA BALANZA DE PAGOS

Es el Estado quien genera la mayor cantidad de divisas dada su condición de propietario de los recursos no renovables, los mismos que pertenecen a su patrimonio inalienable, conforme lo establecen las dos últimas constituciones políticas que rigen la vida del país.

US 10.000 millones en exportaciones de petróleo (hecho por el propio estado y por las compañías contratistas) y alrededor de US 3.000 en importación de derivados con destino para el uso del sector público pero en su mayoría privado.

El sector privado en el presente ejercicio, exporta un rango de los US 6.000 millones, e importa US 12.000 millones, dejando un voluminoso déficit en la balanza comercial no petrolera.

Los pobres expatriados por falta de trabajo en el Ecuador (emigrantes), nos hacen remesas por alrededor de US 3.000 millones, mientras el sistema financiero de nuestros depósitos en el Ecuador, transfieren a la banca privada internacional, alrededor de US 2.100 millones.

Inversión extranjera prácticamente nula desde siempre. No solo en este gobierno. Dólares no registrados por blanqueo en disminución, ante la lucha ejercida contra grupos irregulares en la frontera norte. ¡Esa es la fotografía con que iniciaremos después de pocos días un nuevo año!


QUE NOS DICEN NUESTROS ECONOMISTAS ORTODOXOS

Por alguna razón, la mayor parte de anal-listas apuntan al gobierno como el principal dilapidador de las divisas que hoy necesitamos ahorrar.

Omiten su participación en el sector externo de la economía y tocan solamente al presupuesto general del estado, que de hecho tiene un 37 % del gasto en subsidios de distinta índole y una inversión que le permite estar presente en la retina de todos los ecuatorianos por la obra pública, considerada como provocadora de una la corriente favorable al gobierno en épocas de elecciones.

El presupuesto estatal para este ejercicio económico es de US 15.800 millones de dólares, de los cuales el consolidado se estima no llegará a los US 13.500. De este valor US 4.442 millones corresponden a gastos de sueldos y salarios de los trabajadores públicos y si los subsidios llegan a los US 5.872 millones, según calcula una agencia ecuatoriana financiada internacionalmente, quedaría para los demás gastos, en los que se incluye el pago de la deuda y la inversión pública, la insignificante cantidad de US 3.300

Quienes hacen opinión anotan que deben revisarse los subsidios, que se deben suspender las inversiones en proyectos de infraestructura y cortar de plano los gastos de publicidad y propaganda. A mi entender solo tienen razón cuando critican el valor calculado para el presupuesto del barril del crudo de exportación para el siguiente ejercicio económico (US 85).

Pasando a la parte presupuestaria, quienes hacen las proformas desmerecen recomendaciones hechas en campañas, electorales por todos los candidatos, sobre el presupuesto “base cero”, en consideración a las pre asignaciones que con toda seguridad absorben mas allá del 80 % del presupuesto.


Es indiscutible que el presupuesto del siguiente ejercicio debe ser revisado y como tenemos un periodo que se cumplirá en el primer trimestre del 2009, plazo que nos dan las nuevas condiciones constitucionales, por las condiciones del proceso electoral que se avecina, es posible contar con mayores elementos sobre el desenvolvimiento de la economía en ese lapso y las perspectivas en los precios de las materias primas. La evolución de los precios del petróleo será fundamental para nuestra programación futura.

De todas maneras desde ahora, dadas las perspectivas del petróleo y acciones tomadas con México y Arabia Saudita por el principal consumidor de esa fuente de energía, se estima que el precio del barril del petróleo, se moverá en una banda entre los US 65 y US 75 dólares de los Estados Unidos, lo que significa que el Ecuador no tendrá ingresos mayores a los US 50 promedio durante el siguiente ejercicio presupuestario.

Es evidente sin embargo que todos nosotros viviremos precios del petróleo que superaran los US 500. El precio actual es circunstancial y responde al momento que vivimos en los últimos días del 2008.

Por lo demás, el Presidente de la República ya ha expresado su preocupación por el tema y ha planteado una serie de medidas fiscales y crediticias, que se quedarán cortas ante la magnitud de la contracción mundial.


COROLARIO

El dólar seguirá siendo la unidad de pago internacional por las razones aquí expresadas y con mayor fuerza, cuando quien le amenazaba con quitarle el trono, el euro, presenta la misma falencia por su extrema vinculación. ¡Enfermo el dólar, enfermas las demás monedas, aún aquellas que creíamos necesarias para darnos estabilidad!

El dólar en el Ecuador seguirá siendo nuestra moneda mientras mantengamos un flujo de ingresos que le permita subsistir. Si ellos se acaban o disminuyen, es evidente que entraremos en una nueva etapa de una moneda expedita para su devaluación.

Así el fin de la historia no está próximo a llegar. La histeria en cambio, ha invadido las mentes de los que están en crisis y más aun, de los que creen estarlo, por su permanente complejo de inferioridad o por la neurosis que causa la inestabilidad.

Jorge Rodríguez-Torres

07 de diciembre de 2008

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