miércoles, octubre 04, 2006

ESTAMOS EN ELECCIONES



RESPUESTA A LAS CADENAS DE CORREOS ELECTRONICOS QUE HABLAN DEL APOCALIPSIS EN EL ECUADOR


Apenado al constatar que queridos amigos circulan textos escritos por otros, con temas que pintan el Apocalipsis si ganan las elecciones determinados candidatos, me apresuro a escribir una carta respuesta, que será enviada automáticamente a todos quienes de buena fe, hacen el juego a las pandillas que han venido asolando a lo largo y ancho de nuestro país.

Me refiero a las pandillas que desde la estrategia neoliberal, han pretendido culminar con el desmantelamiento del Proyecto de Nación y que hoy ofenden a la gente que piensa diferente, con calificativos de fascista o de populista.

No me he identificado con candidato alguno y más aún, mi voto posiblemente sea nulo, sin embargo me convulsiono al leer tanta creatividad para desprestigiar no a un candidato, sino a una idea que busca tumbar a esas mafias que pretenden el estrangulamiento a la producción nacional y la entrega libertina de los recursos nacionales a terceros, bajo diversas formas de contratos, aupados por cierto, por poderosos comisionistas, cercanos a los dueños del País.

Mi pensamiento es por una América renovada, después de 23 años del fracaso del paradigma del libre mercado, de la democracia representativa, de la liberalización comercial y financiera, de las privatizaciones y la desregulación. Mi pensamiento está entonces por una idea, no por un candidato que perfectamente puede ser o no, un mentiroso como lo fueron ya, quienes le sucedieron en el palacio de Carondelet.

Hoy, después de esos 23 años, cansados de esperar al paraíso que nos pintaron los organismos multilaterales, esos que hoy se derrumban y se retuercen de preocupación, enfrentamos un viraje consciente a la búsqueda de un nuevo arquetipo que enfrente con valentía a esa destrucción del estado nación, que reconstruya nuestra identidad y sobretodo, que reivindique nuestra soberanía y propia libertad.
El Ecuador vive hoy con más evidencia, las demandas y necesidades insatisfechas, a consecuencia directa de su crisis ética y enfrenta además, una evidente distorsión en la asignación de recursos que se hace patente, en la grosera distribución de los ingresos y en donde se hace imprescindible fijar una política ética en lo económico y ética en lo social.
Necesitamos hombres y mujeres que encaren al actual modelo, a sus títeres y ejecutores, aquellos que vienen en una comparsa de desprestigio, a seguirnos vendiendo las farsas del libre mercado, de la imprescindible necesidad de la inversión extranjera (capitales golondrina), de la entrega de nuestro territorio a cambio de nada, de la destrucción de todo cuanto significa planificación o redistribución.

Por ello no entiendo como seguimos defendiendo la estabilidad (¿), el status quo, el inmovilismo, el dejar las cosas como están.

A lo mejor si mantenemos así las cosas, estamos llevando a esta nación, irremediablemente a una guerra civil, hasta desprendernos de los patriarcas de los grupos económicos, dueños de los partidos políticos y de ese montón de monigotes que giran repetidamente en cargos de elección popular o en la función publica, aquellos que jamás van a permitir se les quite la teta, salvo que sea el mismo pueblo el que asuma sus derechos de manera súbita, violenta y de manera que evite sean ellos, los rateros y sus pandillas, nuevamente beneficiarios del levantamiento popular.

A mis AMIGOS queridos, no se asusten con el elefante en una cristalería, que a lo mejor ese sea el único camino para cambiar, lo que hasta ahora, nosotros no hemos podido cambiar.

Jorge Rodríguez-Torres
2006-10-03
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